La agricultura y la ganadería pueden estar conectadas a través de los recursos que generan. Un ejemplo es el aprovechamiento de determinados materiales orgánicos de origen ganadero que, después de una gestión y transformación adecuadas, pueden utilizarse en cultivos como el olivar.
Este modelo forma parte de la economía circular agroganadera, una forma de relacionar ambas actividades productivas para aprovechar recursos, reducir el desperdicio y favorecer una gestión más eficiente de los materiales orgánicos.
Pero ¿cómo funciona este recorrido? ¿Qué ocurre con el estiércol antes de poder utilizarse en el campo? ¿Y qué beneficios puede aportar al suelo del olivar?
Para responder, conviene conocer cada etapa del proceso y las condiciones que permiten que un recurso de origen ganadero tenga un aprovechamiento agrícola adecuado.
¿Qué es la economía circular agroganadera y cómo conecta ganadería y olivar?
La economía circular agroganadera es un modelo de aprovechamiento de recursos que conecta las actividades agrícolas y ganaderas. Su objetivo es que determinados materiales generados durante una actividad productiva puedan utilizarse de nuevo, reduciendo la necesidad de desecharlos y favoreciendo un uso más eficiente de los recursos disponibles.
En un sistema convencional, los materiales orgánicos generados por una explotación ganadera deben gestionarse conforme a sus características y a la normativa aplicable. En un modelo circular, parte de esos materiales puede destinarse a procesos de valorización que permitan obtener recursos aprovechables para la agricultura.
El olivar es uno de los cultivos en los que se ha estudiado la incorporación de determinadas enmiendas orgánicas al suelo.

Este recorrido no siempre es lineal ni se aplica de la misma manera en todas las explotaciones. El tipo de material, los tratamientos disponibles, las necesidades del cultivo y las condiciones ambientales determinan qué aprovechamientos son adecuados.
La circularidad depende, por tanto, de procesos concretos y verificables, no únicamente de que dos actividades productivas estén relacionadas.
¿Qué recursos de origen ganadero pueden aprovecharse en la agricultura?
La actividad ganadera genera diferentes materiales orgánicos. Entre ellos se encuentra el estiércol, formado principalmente por deyecciones animales y, en determinadas explotaciones, materiales utilizados como cama, como la paja.
Su composición varía según la especie animal, la alimentación, el sistema de alojamiento y las condiciones de almacenamiento.

El estiércol de oveja y el de caballo, por ejemplo, se han utilizado en investigaciones sobre enmiendas orgánicas destinadas al olivar. Sin embargo, que un material tenga origen orgánico no significa que pueda aplicarse directamente al terreno en cualquier circunstancia.
Para valorar su aprovechamiento deben tenerse en cuenta aspectos como la composición, el contenido en nutrientes, la humedad, el estado de descomposición y las condiciones sanitarias.
También resulta importante distinguir entre gestionar un material y valorizarlo. La gestión comprende las operaciones necesarias para manejarlo correctamente, mientras que la valorización busca obtener de él una utilidad concreta.
En el contexto agroganadero, una posible vía de valorización es el compostaje. Mediante este proceso, determinados materiales orgánicos pueden transformarse en una enmienda destinada a mejorar algunas propiedades del suelo.
La elección del tratamiento depende de las características del recurso y de su destino previsto.
Del estiércol al compost: cómo se transforman los materiales orgánicos
El compostaje es un proceso biológico de transformación de materia orgánica que se desarrolla en condiciones controladas, generalmente con presencia de oxígeno.
Durante el proceso intervienen microorganismos que descomponen los materiales y modifican progresivamente sus características. El resultado, cuando el proceso se realiza y completa adecuadamente, es un material estabilizado que puede destinarse a determinados usos agrícolas si cumple los requisitos correspondientes.
Diferencias entre estiércol fresco, material tratado y compost
Aunque suelen mencionarse juntos, estos términos no significan lo mismo.
| Material | Características principales |
| Estiércol fresco | Material orgánico de origen ganadero que no ha completado un tratamiento de estabilización |
| Estiércol tratado | Material sometido a algún procedimiento de tratamiento; sus propiedades dependen del método empleado |
| Compost | Material obtenido mediante un proceso de compostaje que debe alcanzar condiciones adecuadas de estabilidad y madurez para el uso previsto |
La diferencia es importante porque almacenar estiércol durante un tiempo no equivale necesariamente a obtener compost maduro.
Tampoco puede asumirse que cualquier tratamiento elimine todos los riesgos asociados al material. La aptitud del producto final debe evaluarse de acuerdo con el proceso seguido, sus características y las exigencias aplicables.
Qué condiciones influyen en el compostaje
Para que el compostaje se desarrolle correctamente es necesario controlar diferentes factores.
- Aireación: el oxígeno favorece la actividad de los microorganismos responsables de la descomposición aerobia.
- Humedad: debe mantenerse en condiciones adecuadas para la actividad biológica, evitando tanto el exceso de agua como una sequedad excesiva.
- Temperatura: su evolución permite conocer parte de la actividad del proceso y comprobar determinadas condiciones de tratamiento.
- Composición de los materiales: las mezclas utilizadas condicionan el equilibrio de nutrientes y el comportamiento del proceso.
- Maduración: el material necesita alcanzar unas características apropiadas antes de valorar su utilización agrícola.
Estas variables explican por qué el compostaje requiere seguimiento y no consiste simplemente en acumular residuos orgánicos.
Además, el compost resultante debe evaluarse según el uso previsto. La transformación del material constituye una etapa del modelo circular, pero su aprovechamiento efectivo depende también de las características del suelo donde se aplicará.
¿Cómo se aprovechan estos recursos orgánicos en el olivar?
El aprovechamiento agrícola de materiales orgánicos tratados permite incorporar al suelo materia orgánica y nutrientes. En el olivar, estas aportaciones se han estudiado como una herramienta de manejo que puede complementar otras prácticas agronómicas.
No obstante, el resultado depende de las características de la enmienda, del terreno, del cultivo y de la forma de aplicación.
Materia orgánica, nutrientes y fertilidad del suelo
La materia orgánica interviene en diferentes propiedades relacionadas con la funcionalidad del suelo.
Puede contribuir a mejorar su estructura, influir en la retención de agua y proporcionar condiciones favorables para la actividad de los organismos que viven en él. Su descomposición también participa en los procesos de disponibilidad de nutrientes.

En un ensayo de seis años desarrollado en un olivar de la provincia de Jaén se estudiaron composts elaborados con subproductos oleícolas y estiércoles ovino y equino. Los investigadores observaron mejoras en distintos indicadores del suelo, entre ellos la materia orgánica y la disponibilidad de algunos nutrientes, frente al tratamiento de referencia.
Estos resultados muestran que las enmiendas orgánicas pueden tener efectos agronómicos relevantes, pero no demuestran que todas las formulaciones produzcan los mismos resultados en cualquier olivar.
Factores que condicionan sus resultados
Los efectos de una aportación orgánica dependen de varias condiciones que deben evaluarse conjuntamente.
La composición del material determina qué nutrientes puede aportar y cómo se comportará en el suelo. También influyen su grado de estabilización, el tipo de terreno y las necesidades nutricionales del cultivo.
Los estudios de distinta duración muestran que las respuestas no son uniformes. Un ensayo de cinco años en olivares de Córdoba encontró diferencias entre enmiendas orgánicas y tratamientos. En otro estudio de una década realizado en un olivar semiárido de variedad arbequina, determinados cambios del suelo no se tradujeron en incrementos generalizados del rendimiento.
Por eso, el objetivo de una aplicación orgánica no debe confundirse con una promesa de mayor cosecha.
La cantidad, el momento y las condiciones de aplicación requieren una evaluación agronómica y deben respetar la normativa aplicable, incluido el marco español de nutrición sostenible de los suelos agrarios. No existe una dosis universal válida para todos los olivares.
La economía circular puede favorecer el aprovechamiento de determinados recursos, pero no sustituye la planificación técnica del cultivo.
Si quieres profundizar en prácticas relacionadas con la fertilidad y la conservación del terreno, puedes consultar nuestro artículo sobre olivicultura regenerativa y salud del suelo.
Ejemplos de economía circular entre ganadería y agricultura
Existen proyectos que estudian o aplican modelos de valorización de materiales orgánicos para su aprovechamiento en sistemas agrícolas.
Uno de ellos es LIFE AMDRYC4, que contempla el aprovechamiento de materiales agrícolas y ganaderos mediante compostaje para mejorar la gestión de recursos en entornos agrícolas de secano.
Su interés reside en abordar la valorización como un proceso que requiere tratamiento y adaptación al territorio, en lugar de considerar los materiales orgánicos como insumos directamente intercambiables.
Otro ejemplo es VALORARES, iniciativa que ha trabajado con compostaje y experiencias de aprovechamiento agrícola, incluidas aplicaciones experimentales relacionadas con el olivar.
Ambos proyectos permiten comprender cómo se pueden organizar distintas etapas de un modelo circular, desde la gestión de los materiales hasta su posible utilización en el campo.
También se investigan recorridos en sentido inverso. El proyecto OLIVEBIOME estudia el potencial de determinados subproductos oleícolas para aplicaciones vinculadas con la alimentación animal.
En este caso, se trata de una línea de investigación, no de una solución cuya eficacia o disponibilidad comercial pueda darse por demostrada de forma general.
Estos ejemplos muestran que la economía circular agroganadera comprende diferentes posibilidades de aprovechamiento. Su viabilidad depende de los materiales, la tecnología empleada y las condiciones de cada proyecto.
La relación entre economía circular, olivar y Arbekia
En Arbekia entendemos que el cuidado del olivar comienza mucho antes de la elaboración de nuestro aceite de oliva virgen extra. La forma de trabajar la tierra, conservar sus recursos y aprovechar lo que nos ofrece el entorno forma parte de nuestra visión de la agricultura.

Nuestra vinculación con la agricultura regenerativa y con la actividad ganadera de Novapor nos permite acercarnos a la economía circular desde dos sectores que pueden complementarse: la agricultura y la ganadería.
Esta conexión nos recuerda que muchos materiales orgánicos pueden tener una segunda utilidad cuando se gestionan y transforman adecuadamente. Aprovecharlos de forma responsable supone conocer su origen, sus características y las necesidades del suelo al que se destinan.
Porque hablar de economía circular no consiste únicamente en reducir residuos, sino en encontrar formas de aprovechar mejor los recursos y dar continuidad a su valor.



